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ORQUESTA FILARMÓNICA DE LA CIUDAD DE MÉXICO OFRECE DOS PROGRAMAS DE SU CONCIERTO MEXICANO EN EL INICIO DE LA TERCERA PARTE DE SU TEMPORADA 2026

Publicado el 04 Septiembre 2026
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● El programa estará integrado por Sones de mariachi de Blas Galindo; Kauyumari de Gabriela Ortiz; El Salón México de Aaron Copland; Vals Sobre las olas de Juventino Rosas; Conga del Fuego Nuevo y Danzón no. 2 de Arturo Márquez; y Huapango de José Pablo Moncayo

● El maestro Raúl Delgado estará al frente de la agrupación para los conciertos que se llevarán a cabo el sábado 5 de septiembre, a las 18 horas, y domingo 6, a las 12:30 horas, en la Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli, cuyas localidades para el sábado se encuentran agotadas; y volverá a dirigir para la presentación del próximo sábado 12 de septiembre, a las 18 horas, en el Lobby del Edificio “E” del Palacio Legislativo de San Lázaro

En el inicio de la tercera parte de su Temporada 2026, la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México, agrupación insignia de la Secretaría de Cultura capitalina, estará bajo la batuta del director huésped Raúl Delgado para un programa titulado Concierto Mexicano integrado por Sones de mariachi de Blas Galindo; Kauyumari de Gabriela Ortiz; El Salón México de Aaron Copland; Vals Sobre las olas de Juventino Rosas; Conga del Fuego Nuevo, así como Danzón no. 2 de Arturo Márquez, y se completará con Huapango de José Pablo Moncayo, para deleitar al público este sábado 5 y domingo 6 de septiembre en su sede, la Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli.

Los boletos para el sábado se encuentran agotados.

El maestro Raúl Delgado volverá a la dirigir la interpretación de este programa para el próximo sábado 12 de septiembre, a las 18 horas, en el Lobby del Edificio “E” del Palacio Legislativo de San Lázaro. La entrada es libre y el público interesado solo debe registrarse previamente a través del correo electrónico programa.cultural@diputados.gob.mx

Nacido en 1989 dentro de una destacada familia de músicos, Raúl Delgado es director de orquesta y violonchelista mexicano-venezolano, cuya formación en dirección orquestal la realizó con Rodolfo Saglimbeni y Alfredo Rugeles en la Universidad Nacional Experimental de las Artes (antes IUDEM), además de recibir instrucción de Teresa Hernández en la Academia Latinoamericana de Dirección, así como de su padre, el director coral y compositor Raúl Delgado Estévez. Completó su preparación con clases magistrales de Eduardo Marturet y Mario Benzecry, junto con la mentoría de José Antonio Abreu, fundador del Sistema Nacional de Orquestas de Venezuela.

Desde 2010, dirigió diversas orquestas juveniles en Venezuela, incluyendo la Orquesta Sinfónica Juvenil de San Antonio de Los Altos y la de Los Altos Mirandinos. Su trayectoria lo llevó a dirigir más de 20 agrupaciones profesionales y juveniles en el país, entre ellas la Sinfónica Simón Bolívar, la Orquesta Sinfónica Teresa Carreño y la Orquesta Filarmónica Nacional.

Asimismo, trabajó como director asistente de Gustavo Dudamel, Eduardo Marturet, César Iván Lara, David Cubek y Dick Van Gasteren en producciones operísticas y grabaciones.

En 2017 se trasladó a México, donde ha dirigido la Orquesta Sinfónica Nacional de México, la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México, la Orquesta Sinfónica de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo y la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato, colaborando también como asistente invitado del maestro Roberto Beltrán Zavala.

Desde 2018 es violonchelista de la Orquesta Sinfónica de Minería, donde también ha desarrollado su faceta como director en conciertos en las principales salas del país. En 2022 fue nombrado director asistente de esta orquesta, consolidando su presencia en el panorama musical mexicano. Su carrera se distingue por su versatilidad, excelencia interpretativa y compromiso con la formación y proyección de nuevas generaciones de músicos.

Mientras estudiaba en el Conservatorio Nacional, Blas Galindo (1910-1993) recibió la encomienda de su maestro Carlos Chávez para que compusiera una pieza con carácter meramente nacional, con formato de ensamble de cámara, con el fin de que se presentara en el programa musical durante la inauguración de la exposición “Veinte siglos de arte mexicano” en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, en 1940. La indicación del director de orquesta fue que utilizará temas representativos regionales de Jalisco, y siendo que Galindo había nacido en esas tierras, impregnado de los sonidos propios del mariachi, el compositor eligió el son de “La negra”, “El zopilote” y “Los cuatro reales”, incluyendo instrumentos típicos, como la vihuela y el guitarrón.

Ante el éxito, Carlos Chávez le pidió nuevamente una nueva partitura, aunque adecuada, ahora, para una gran orquesta. En esa segunda versión, mantuvo la esencia, conservó lo folclórico y popular adaptando las sonoridades del mariachi mediante los instrumentos orquestales.

El estreno de Sones de mariachi sucedió el 15 de agosto de 1941 en el Palacio de Bellas Artes en un programa bajo la dirección de Carlos Chávez.

La compositora Gabriela Ortiz (1964) ha explicado que el título de su obra Kauyumari significa “ciervo azul” entre los wixárika, pueblo originario asentado en la sierra de Nayarit y Jalisco.

Hace referencia a una guía espiritual durante una peregrinación ceremonial hasta llegar a Wirikuta, sitio sagrado ubicado en la zona desértica de San Luis Potosí. En esa cosmovisión, con este recorrido se recrea la cacería de unos jóvenes enviados a conseguir alimentos y se encontraran con un venado azul, de cuyas pisadas brotaba el cactus alucinógeno llamado peyote, mismo que recolectaron llevándolo a su pueblo. Al ingerirlo, sanaron enfermedades, se conectaron con su interior, sus antepasados y la naturaleza.

“Cada año, estos nativos mexicanos emprenden un viaje simbólico para ‘cazar’ el ciervo azul, realizando ofrendas en agradecimiento por haberles sido concedido el acceso al mundo invisible, a través del cual también son capaces de curar las heridas del alma”, expone la compositora en su nota al programa. Añade que ese fue su primer pensamiento cuando la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles le encargó componer una obra acerca del significado de regresar a los escenarios una vez concluida la pandemia. La pieza se estrenó el 9 de octubre de 2021 por la agrupación dirigida por Gustavo Dudamel, en la sala de conciertos Walt Disney.

Luego de viajar por primera vez a México, el director de orquesta y compositor Aaron Copland (1900-1990) quedaría fascinado del país. En 1932 visitó sitios turísticos tradicionales, como Xochimilco, Chapultepec y el pueblo de Tlalpan, además de aventurarse a la vida nocturna que sucedía en el famoso Salón México, el lugar en la Colonia Guerrero, a un costado del Teatro Blanquita, en el que distintas clases sociales se reunían para disfrutar al ritmo del danzón y mambo.

De regreso a su país al año siguiente, comenzó a plasmar sus recuerdos del popular salón de baile, aunque poniendo de manifiesto su particular punto de vista. Sostendría: "Todo lo que podía esperar era reflejar el México de los turistas, porque en ese lugar de moda se sentía, de una manera muy natural y sin afectación, un estrecho contacto con el pueblo mexicano”.

El compositor cita la canción “El palo verde”, “La Jesusita” y “El mosco”, las cuales obtuvo de un compilado norteamericano sobre música mexicana y de un libro del musicólogo Rubén M. Campos. Añadiría: “No fue la música que escuché ahí, o los bailes, los que me atrajeron tanto sino el espíritu que sentí allí lo que me atrajo y lo que espero haber plasmado en mi música". Terminó de componer El Salón México hacia 1936 y recibiría su estreno el 27 de agosto de 1937 por la Orquesta Sinfónica de México dirigida por Carlos Chávez, en un concierto celebrado en el Palacio de Bellas Artes.

Juventino Rosas (1868-1894) no disfrutó del enorme éxito de su obra, uno de los valses más reconocidos internacionalmente durante finales del siglo XIX y cuyo crédito solo lo alcanzó años después de que perdiera la vida siendo muy joven. Originario de Guanajuato, la familia del compositor, también dedicada a la música, se trasladó a la Ciudad de México en 1875 como manera de subsistir y sería en la capital donde escribiera la partitura su célebre pieza. Sin embargo, aún prevalecen distintas versiones sobre el lugar donde la habría terminado de componer.

Su comprometida situación financiera, lo llevó a vender la propiedad intelectual y los derechos de reproducción de Vals Sobre las olas por la cantidad de 45 pesos a la casa editora Wagner & Levien Sucs. Aunque en su producción se conocen al menos 90 obras, entre ellos el vals Carmen, dedicado a Carmen Romero Rubio, esposa de Porfirio Díaz, y otras como Ilusiones juveniles y Flores de Margarita; la marcha Cuauhtémoc y otra llamada Patria, o bien, Ensueño, Seductora, Te volví a ver y el chotis El sueño de las flores, todas quedaron opacadas.

Desde 1939, sus restos descansan en la Rotonda de las Personas Ilustres en el Panteón de Dolores.

Conga del Fuego Nuevo es una de las piezas más interpretadas en salas de conciertos en México y el mundo desde que recibiera su estreno por la Orquesta Sinfónica de Xalapa, dirigida por Francisco Savín, dentro del marco del festival artístico de la Cumbre Tajín 2000. Arturo Márquez (1950) es de los compositores mexicanos más prestigiosos en la actualidad, quien logra cautivar con la rica mezcla de estilos folclóricos de México y el Caribe dentro de sofisticadas piezas orquestales. Para esta composición, tomó como inspiración el baile afrocubano de salón surgido en el carnaval, manteniendo la melodía pegadiza y un ritmo que conserva la línea de baile de la conga.

Con el estreno de Danzón no. 2 de Arturo Márquez ocurrido el sábado 5 de marzo de 1994 con la Orquesta Filarmónica de la UNAM, bajo la dirección de Francisco Savín (1929-2018) en la Sala Nezahualcóyotl, se comenzó a escribir historia. Ante el cálido recibimiento del público, la pieza volvió a interpretarse por segunda ocasión, como hacía décadas no sucedía, y a partir de ese momento ya forma parte del repertorio de varias orquestas en México y el mundo, se han elaborado diversas versiones y su éxito en el presente solo es equiparado con Huapango de José Pablo Moncayo, una de las más grandes piezas sinfónicas mexicanas.

En 1941, como parte de los encargos del director de orquesta Carlos Chávez a sus destacados alumnos en el Conservatorio para componer piezas basadas en la música folclórica nacional, José Pablo Moncayo (1912-1958) se dirigió a escuchar al sureste, a la zona del Golfo de México, con los ritmos y melodías de los tradicionales sones veracruzanos. Impregnado de la fiesta del fandango en el puerto de Alvarado, Veracruz, el compositor seleccionó los temas populares “El Siquisirí”, “El Balajú” y “El Gavilancito” incorporando los sonidos propios de la música típica veracruzana con las secciones orquestales. Esta pieza fue el hito en la carrera de Moncayo y para la historia de la música sinfónica mexicana.

Debido a la gran aceptación entre el público, se encuentran agotadas las localidades para el sábado 5 de septiembre, a las 18 horas, y aún quedan disponibles para el domingo 6, a las 12:3horas, en la Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli, ubicada en Periférico Sur 5141, Colonia Isidro Fabela, en Tlalpan.

Mientras que para asistir a la presentación del próximo sábado 12 de septiembre, a las 18 horas, en el Lobby del Edificio “E” del Palacio Legislativo de San Lázaro, la entrada es libre y solo requiere el registro previo a través del correo electrónico programa.cultural@diputados.gob.mx

Para conocer todas las actividades de la Secretaría de Cultura capitalina consulta la Cartelera de la Ciudad de México (https://cartelera.cdmx.gob.mx/) y las redes sociales de la Secretaría de Cultura: Facebook, X, Instagram y YouTube. -000-

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