Hacen suya la Casa Refugio Citlaltépetl especialistas en derechos humanos, periodistas y migrantes
SC/DDC/CP/0679-17
Ciudad de México, 27 de agosto de 2017
Hacen suya la Casa Refugio Citlaltépetl especialistas en derechos humanos, periodistas y migrantes
• Mediante el programa Casa Refugio a Puerta Abierta, la primera jornada del recinto en su nueva etapa se realizó el sábado 26 de agosto con actividades que incluyeron charlas, talleres, música y cine
• Comparten experiencias migratorias de México a Estados Unidos, la censura y las amenazas que viven los periodistas mexicanos, así como la experiencia del exilio
En la primera jornada de actividades artísticas, culturales y académicas en su nueva etapa, la Casa Refugio Citlaltépetl abrió sus puertas el sábado 26 de agosto a migrantes nacionales y extranjeros, periodistas, especialistas en derechos humanos y a la comunidad en general con el propósito de que sean ellos quienes se apropien del espacio.
Charlas, talleres, una instalación artística, un fandango y una proyección de cine documental conformaron el programa Casa Refugio a Puerta Abierta. Las experiencias migratorias de México a Estados Unidos, la censura y amenazas que viven los periodistas, así como la poética del exilio en la experiencia de Hatem Abdulwahid Saleh, escritor iraquí que habitó el refugio de 2008 a 2010, fueron los temas de conversación que destacaron durante el día.
Para la especialista en migraciones por la Universidad Pontificia de Comillas, de Madrid, Amarela Varela, quien moderó la plática “Experiencias migratorias en México y Estados Unidos”, en ambos países existe una industria de la migración y una industria de la hospitalidad que neutraliza la verdadera potencia política para dar albergue a los migrantes y deportados.
¿Qué hacer desde la sociedad civil ante dicha violencia del mercado que se limita a difundir un mismo discurso de ayudar al otro? Al respecto, Andrea Paula González Cornejo, relatora por los derechos de las personas migrantes, refugiadas y sujetas de protección internacional de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), sugirió aprovechar el momento coyuntural en que “el tema está de moda” y exigir al Estado cumpla con sus responsabilidades.
“La sociedad civil hace el trabajo que el Estado no está haciendo en todo el país, hay que reconocerlo, pero también hay que articularnos con espacios de albergue y otros organismos para distribuir el trabajo, presionar al gobierno y comenzar a resolver el problema de fondo. Por ejemplo, cuando llegan los deportados a México deberíamos recibirlos entre todos los actores con un programa específico para su lugar de origen, dándoles información sobre servicios de salud, de trabajo o de revalidación de estudios”, dijo.
El caso de Ana Laura López, miembro de Deportados Unidos en la Lucha, es bien conocido por haber sido deportada de Estados Unidos durante los primeros días de la administración de Donald Trump y separada de sus dos hijos. Ella contó su experiencia como migrante que se instaló en la ciudad de Chicago para mantener a otros cuatro hijos que había dejado en México y relató cómo fueron coartados sus derechos al ser detenida el 30 de septiembre de 2016.
A su regreso al país, comentó, encontró un panorama peor de cuando se fue. “El primer auxilio para un deportado es prestar un teléfono para avisar a la familia, prestar un lugar para dormir y comer. Son cosas sencillas que pueden aliviar un poco el dolor y que no suceden”, dijo.
“De qué sirven las autoridades si no te ayudan en lo más básico y si tu gente no ha aprendido cómo ayudar”, reflexionó la ahora defensora de derechos humanos y activista que se comprometió con el proyecto de Casa Refugio Citlaltépetl para crear talleres y foros que busquen soluciones al problema.
También compartió su experiencia Alfadir Luna, miembro de Teatro Línea de Sombra, parte del proyecto Ruta Migrante, que desde las artes escénicas otorgan asistencia humanitaria en directo con otros colectivos como el de Las Patronas.
Encabezada por los periodistas Ernesto Aroche (Puebla), Martín Durán (Sinaloa), Sugeyry Gándara (Chihuahua) y Jaime Armendáriz (Chihuahua), moderados por Marta Durán de Huerta, la charla “Sociedad civil: ¿Por qué es importante el trabajo de los periodistas?” se orientó a indagar sobre el trabajo periodístico independiente y su alcance entre la población.
Con casos de censura en los medios para los que trabajaban, con amenazas de grupos delictivos y la negación del gobierno a financiar sus proyectos independientes, los profesionistas debatieron sobre la manera en la que pueden hacer llegar sus reportajes a las personas, por ejemplo, con ayuda de la sociedad civil para tender puentes de comunicación y manteniendo la lucha por la regulación de la publicidad oficial, de las concesiones y los recursos.
Para la moderadora Marta Durán de Huerta, periodista y miembro del Consejo Asesor de CRC, independientemente de los medios privados y públicos, que son un eco de la versión oficial, existe un futuro para las plataformas independientes por Internet si logran resolver a su favor la gestión de los recursos públicos.
“Los medios se han vuelto dependientes de los recursos públicos y del poder. La gestión del recurso público es la gran pelea para los medios que quieran ser independientes. Deberían ser los lectores los que decidan el tipo de periodismo que van a pagar”, apuntó.
La escritora Carmen Boullosa conversó con el escritor iraquí Hatem Abdulwahid Saleh, quien residió en Casa Refugio Citlaltépetl de 2008 a 2010. En la plática “La poética del exilio: Charla con un escritor ex refugiado de CRC”, el poeta describió lo que fue perder su ciudad natal, Bagdad, por culpa de una dictadura, la búsqueda de un lugar donde le garantizaran su seguridad y la llegada a otra cultura tan distinta como es la de México.
“Cuando un poeta pierde su ciudad, pierde su sentimiento”, consideró, “pero también pierde la seguridad en la palabra, porque no están garantizados sus derechos”.
Por no trabajar con el sistema religioso de su país, Hatem Abdulwahid Saleh fue sentenciado a ser quemado vivo en la calle; escapó a Siria, a Líbano, a Egipto y Marruecos, sin embargo, no encontró condiciones de trabajo y continuó recibiendo amenazas de muerte. “Los países árabes no quieren dar visa a los iraquíes”, aseveró.
Fue con la ayuda de la Red Internacional de Ciudades Refugio (ICORN, por sus siglas en inglés), que el poeta llegó a la Ciudad de México el 21 de abril de 2008, “sin lengua, sin cultura, sin documentos, sin familia, sin esperanza, sin dinero, sin trabajo y sin religión”, recordó el escritor, hoy nacionalizado mexicano y quien actualmente es profesor de árabe en el Centro de Lenguas Extranjeras de la UNAM.
Instalaciones, talleres y acción colectiva
La Casa Refugio Citlaltépetl cobró vida a partir del mediodía del sábado con la instalación artística que los mexicanos Ana Laura López y Adán Jácome —miembros de la organización Deportados Unidos en la Lucha y el colectivo La Voz de las Cosas—, realizaron en la banqueta de la casa trazando en papel kraft la silueta de sus propios cuerpos, protagonistas de su migración hacia Estados Unidos.
“Un mapa de los migrantes”, comentó en entrevista Ana Laura López, el concepto pretende recordar a la gente que ha perdido la vida en la frontera y que ha quedado tendida en el desierto. A manera de línea de tiempo, en la silueta van colocando papeles que relatan su experiencia como migrantes y deportados, desde su origen, trayecto y destino, hasta todo aquello que perdieron y ganaron en el proceso.
“Espero que más migrantes intervengan este espacio y hagan su propio mapa”, agregó la mexicana con experiencia en organización comunitaria.
Retratos de periodistas asesinados durante el año, como el de Javier Valdez y Miroslava Breach, fueron bordados directamente en papel fotográfico como parte del taller “Bordando su presencia”, propuesto por Paulina Domínguez para rendirles homenaje y hacer presente su legado. “La convicción de decir la verdad e informar fue primordial en sus vidas y para ellos está dedicado el taller”, dijo.
Durante la tarde, el público pudo elegir una de las fotos de periodistas publicadas por el portal Artículo 19. Después de observar la imagen (cuyo reverso tenía el nombre de la persona, fecha y lugar de su asesinato), cada uno decidió el diseño a bordar de acuerdo con los rasgos que destacaban: la mirada, la sonrisa o artículos distintivos como sombreros y lentes.
Impartieron el taller “Suminagashi: Voces en tinta” el editor Alfredo Cabrera y la escritora Eva María Merino. Niños y adultos pudieron aprender la técnica japonesa de la pintura flotante y cada uno atrás de su dibujo escribió un pensamiento u opinión respecto a la pregunta ¿qué es un refugio?
Asimismo, los investigadores y académicos Rafael Mondragón y Hayde Lachino invitaron a los asistentes al evento a realizar una acción colectiva de escritura donde se sumaron voces del ámbito social, académico y cultural para abordar el tema migratorio, desde la transformación interna hasta el desplazamiento físico a otros territorios.
Y por la noche, un fandango en el jardín de la casa invitó a la comunidad a celebrar el nuevo proyecto del espacio con música y zapateado jarocho, en el que participaron de manera abierta la comunidad jaranera, cantadores, versadores, bailadores y fandangueros de la ciudad.
Las actividades concluyeron con una proyección cinematográfica de la película El sueño socialista, del mexicano Pau Montagud, a cargo de DocsMx. Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México. La cinta está basada en una idea original de Adolfo García Videla sobre la vida en México de León Trotsky, y fue coproducida por el Instituto del Derecho de Asilo, el Museo Casa León Trotsky y la Secretaría de Cultura de la CDMX.
A partir de agosto, la casa ubicada en la colonia Condesa, uno de los proyectos que desde su fundación en 1999 ha respondido a la necesidad de garantizar una vida digna a escritores en situación de amenaza, pasó a formar parte de los recintos administrados por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México y amplió sus líneas de trabajo para promover una cultura de paz y reflexión sobre los movimientos migratorios.
La cartelera de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México está disponible en http://www.cultura.cdmx.gob.mx/ y en el sitio http://www.cartelera.cdmx.gob.mx; en redes sociales (Twitter y Facebook) @CulturaCDMX, siga los hashtags #CulturaCDMX y #CiudadSinMuros.
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